Para facilitar el comercio electrónico B2C dentro de la Unión Europea y luchar contra el fraude del IVA, el 1 de julio de 2021 entrará en vigor una importante reforma de las normas del IVA. Esto modernizará y simplificará las normas existentes.

La pérdida de ingresos por IVA en el sector del comercio electrónico se estima en al menos 5 mil millones de euros al año dentro de la Unión Europea. Las nuevas reglas deberían permitir a los estados miembros recaudar € 7 mil millones en ingresos fiscales adicionales por año a partir de 2021.

El nuevo sistema facilitará las ventas en línea en la UE, en particular para las empresas emergentes y las pymes, al reducir los costos de cumplimiento. El paquete de comercio electrónico del IVA se refiere a las transacciones B2C de bienes y servicios en la UE y tiene cuatro componentes principales.

A partir del 1 de julio de 2021, un umbral único de 10.000 €

En lo que respecta, en primer lugar, a las ventas a distancia de bienes, hasta el 30 de junio de 2021, la superación de un umbral genera la obligación del vendedor de registrarse a efectos del IVA y presentar declaraciones en cada país en cuestión. Obligaciones pesadas y costosas para un gran número de empresas. El 1 de julio de 2021, los umbrales establecidos por los 27 Estados miembros serán eliminados y sustituidos por un umbral único de 10.000 euros.
En cuanto se supere este umbral, las ventas a distancia intracomunitarias se gravarán en el Estado miembro de llegada al tipo de IVA local. Para permitir la tributación en el país de consumo, se crea un sistema de ventanilla única.

Una ventanilla única para evitar registrarse a efectos del IVA en el Estado miembro de cada cliente

Al optar por la ventanilla única, las empresas informan de las transacciones de comercio electrónico realizadas en toda la UE en un solo Estado miembro. La declaración y el pago del IVA se realizan en un portal alojado por la administración tributaria de un Estado miembro, que luego garantiza el reembolso del IVA a los Estados miembros interesados. Esta simplificación permite a las empresas evitar registrarse a efectos del IVA en cada Estado miembro en el que estén domiciliados sus clientes.

En segundo lugar, el perímetro de la ventanilla única se amplía a todos los servicios B2C sujetos a impuestos en un Estado miembro distinto del proveedor. Además, se crea una ventanilla única para la venta a distancia de mercancías importadas de terceros países (extracomunitarios) cuyo valor no supere los 150 € (“Ventanilla única de importación” – IOSS).

Finalmente, los “marketplaces” se vuelven sujetos al IVA cuando facilitan ciertas operaciones, en particular las ventas a distancia realizadas por vendedores fuera de la UE.

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